Formación Permanente 

Es el proceso formativo ininterrumpido de maduración del compromiso que el religioso contrae de por vida y por el que debe orientarse hacia la reforma incesante de su identidad vocacional y de las consecuencias derivadas de su entrega.

El objetivo principal de la formación es el crecimiento integral de la persona consagrada hacia la plena configuración con Cristo, de acuerdo al carisma congregacional. La formación permanente nos ayuda a ser lo que en realidad estamos llamadas a ser para responder a los signos de los tiempos y a las nuevas necesidades de evangelización. Está formación abraza todas las dimensiones de la persona. Tiende a perfeccionar la vida de seguimiento en Pobreza, Castidad y Obediencia en las condiciones concretas de la vida diaria.

La Santísima Virgen María, nuestra Madre y Maestra

El documento Orientaciones sobre la formación en los Institutos Religiosos, propone a la Santísima Virgen María como una de los agentes de la formación, ya que, entre todas las personas consagradas sin reserva a Dios, Ella es la primera y del modo más perfecto. Su amor esponsal alcanza su vértice en la Maternidad Divina por obra del Espíritu Santo. Como Madre, lleva en sus brazos a Cristo, y al mismo tiempo responde del modo más perfecto a su llamada como discípula. María lo sigue como a su Maestro en castidad, pobreza y obediencia; es el primer modelo para toda la Iglesia y lo es con más razón para las personas y comunidades consagradas dentro de la Iglesia. Cada religioso está invitado a reavivar su consagración religiosa según el modelo de la consagración de la misma Madre de Dios (Orientaciones sobre la formación en los institutos religiosos, No. 20)

Una buena formación en la vida consagrada deberá confirmar la profesión de fe y los compromisos del Bautismo en todas las etapas de la vida; también en los periodos más difíciles, en los que una se siente llamada a optar de nuevo libremente por aquello que había elegido, ya una vez para siempre. (Const. HHA, 111)

Maestras y maestros de Teología UCA

Con mis dos invitadas, compañera y su esposo

La madre Margarita Méndez, Superiora General del Instituto, en su participación en la Asamblea de Superioras, Roma, Mayo 2025