Mes de Marzo (2026)
Mes de la Mujer
La mujer consagrada es icono de la Iglesia Esposa que se entrega a Cristo; es reflejo de la Santísima Virgen María, modelo supremo de consagración, uniendo la contemplación de Dios con el servicio activo y humilde (Cfr. VC 57)
La mujer consagrada esta llamada a ser un signo de la ternura de Dios hacia el género humano y un testimonio singular del misterio de la Iglesia, la cual es virgen, esposa y madre.
La Iglesia, habiendo recibido de Cristo un mensaje de liberación, tiene la misión de difundirlo proféticamente, promoviendo una mentalidad y una conducta conformes a las intenciones del Señor. En este contexto la mujer consagrada, a partir de su experiencia de Iglesia y de mujer en la Iglesia, contribuye a eliminar visiones unilaterales, que no se ajustan al pleno reconocimiento de su dignidad, de su aportación específica a la vida y a la acción pastoral y misionera de la Iglesia. Por ello es legítimo que la mujer consagrada aspire a ver reconocida más claramente su identidad, su capacidad, su misión y su responsabilidad, tanto en la conciencia eclesial como en la vida cotidiana (VC 57).
